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Quinoa y chía ¿Superfoods?

Jul 12, 2017

Lo sé, ya no son tan nuevos, los “superalimentos” como la quinoa y las semillas de chía  ya hace años que conviven con nosotros. No obstante creo oportuno hacer un artículo sobre éstos para esclarecer que hay o no de cierto en sus supuestos beneficios.

QUINOA

Se dice de la quinoa que es un complemento maravilloso para reducir el colesterol y que contribuye a la pérdida de peso. Se cree que es debido a uno de sus compuestos, las saponinasya que son capaces de alterar la permeabilidad del intestino. Ojo, que de saponinas tienen también nuestras legumbres de toda la vida: lentejas, garbanzos y alubias. Además, no hay estudios concluyentes que afirmen que la quinoa tenga esas propiedades.

Uno de los factores que la hacen interesante es su perfil aminoacídico dado que contiene una buena proporción de aminoacidos esenciales (aquellos que nuestro organismo no puede fabricar por si mismo en cantidades suficientes y que por lo tanto debe ingerirlos con la dieta). Además los carbohidratos que contiene son complejos, cosa que los hace interesantes debido a que nos ayuda mantener unos niveles de glucosa estables.

En otras palabras, podríamos decir que la quinoa se comporta como una semilla integral. Resulta un alimento interesante pero dichas propiedades las podemos obtener mezclando legumbres con arroz. Así, conseguimos un perfil aminoacídico completo. Además nos aportan también carbohidratos complejos, fibra, vitaminas y minerales. Una solución práctica, cómoda, mediterránea y económica.

Cabe destacar que éste alimento resulta más interesante todavía en su lugar de origen: Sud-América, dónde durante milenios fue el alimento base de aquellas regiones más desfavorecidas. Ahora con la creciente demanda, su precio se ha duplicado, dificultando su acceso a gran parte de la población.

Si hablamos de consciencia o alimentación consciente o sostenible, que ahora también son conceptos que están muy de moda. Seamos consecuentes, responsables y reflexionemos sobre lo que una simple decisión puede repercutir.  Pues la Quinoa viene de sud-américa y su transporte poco o nada contribuye a un desarrollo sostenible. Por muy “ECO” que especifique la etiqueta.

SEMILLAS DE CHÍA

Se hicieron verdaderamente populares por su elevado contenido en ácidos grasos omega 3. Contienen 23 gramos de ácidos grasos poliinsaturados por cada 100g . De los cuales el 75 %  de ese peso corresponde a los omega 3 (ALA: Alpha- Linolenic Acid). De sobra conocidos por sus beneficios en el sistema cardiovascular, la disminución de la inflamación, etc… Ciertamente parece impresionante.

Por si fuera poco, además las semillas de chia contienen unos 16 gramos de proteína por cada 100g de producto. Cuyo perfil aminoacídico parece ser mejor que el de algunos granos, que suelen ser deficitarios en uno o dos aminoácidos (aquí más info). Realmente impresionante.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Éste tipo de producto suele utilizarse como complemento alimenticio, como elemento decorativo o según mi parecer; sobretodo, para darle a la preparación un toque “chic”. Por lo que rara vez se consumen cantidades cercanas a los 100g. Además, enteras no se digieren bienpara obtener los ácidos grasos de su interior deberíamos triturarlas, pero no aportan mayor beneficio que otros alimentos más económicos como las nueces o las avellanas,como dice Julio Basulto aquí.

En definitiva, las semillas de chia no tienen ningún efecto ni curativo, ni maravilloso, ni contienen el elixir de la eterna juventud si las machacas. Eso si, si te haces un púdin de chia quedará súper chulo,  o si las espolvoreas por tu yogur o crema, seguro que quedaran muy “mainstream”, y fijo que le lloverán likes a tu post de instagram.

Como conclusión podemos decir, que los llamados superalimentos no son indispensables para nuestra salud. No tienen propiedades que no podamos obtener de otros alimentos más cercanos y económicos. Hacer creer a las personas que si no incluyen éste tipo de alimentos no llevan una buena alimentación, es un error.

Tal y como dice el Dr Abel Mariné, profesor emérito de la Universidad de Barcelona:

“Los llamados súper alimentos tienen cosas buenas y cosas originales. Lo que pasa es que las originales no son buenas y las buenas no son originales.”